Los riesgos laborales son la posibilidad de sufrir daños o accidentes en el entorno de trabajo. Estos se pueden separar en dos grupos, los daños físicos y los daños psíquicos.
- Los daños físicos:
- Cortes, golpes o arañazos con el mobiliario.
- Fatiga ocular o vista cansada.
- Daños musculares o esqueléticos como contracturas, lumbago, síndrome del túnel carpiano, sobre esfuerzos o posturas prolongadas.

La prevención de riesgos laborales se encarga de evitar e intentar reducir al máximo los riesgos en el entorno de trabajo.
- Prevención de riesgos físicos:
- Realizar un mantenimiento periódico de los equipos e instalaciones.
- Evitar el contacto de los equipos eléctricos con las manos húmedas.
- Mantener alejados los líquidos de los equipos.
- Tener una mesa de trabajo amplia y despejada con una iluminación adecuada.
- Enfocar con frecuencia la vista en un punto lejano.
- Realizar estiramientos.
2. Prevención de riesgos psíquicos:
- Realizar breves descansos frecuentemente.
- Cambiar con frecuencia la postura.


